VOLVER A CASA

 Los días son los mismos. Tú eres lo que ha cambiado. Pero en el fondo nada cambia nunca. Reaprender a mirar es el secreto. Antes sabías mirar. Lo has olvidado. La magia no termina. La infancia no termina. Todo son sólo nombres. Pero olvida los nombres y las formas. Revisita el sentir. La emoción no se pierde. Los objetos, lugares y personas, son entonces memorias, estuches de recuerdos a la espera. Al mínimo contacto, rebrotan y florecen. Y tu alma sabe cosas que tú ignoras. Por debajo del ruido (o por encima) queda eso que tú eres, que has sido siempre, idéntica a ti misma. Volver a casa es sólo darse cuenta.

Carlos



Comentarios